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¿CÓMO TIENES LOS NIVELES DE ESCUCHA?

Son TRES >>>

 

 

 

 

El propósito de tener los niveles de escucha en equilibrio es evidente, saber lo que me pasa y lo que le pasa al otro/, en cada momento. Eso me aporta comprensión, conciencia, crecimiento…Esto me proporciona esperanza, aceptación, desarrollo… Este proceso no tiene edad, está autorizado para todas las edades.

Recordatorio
Cuando escuches a la otra persona no te limites a hacerlo con la mente;…  escúchale con todo tu cuerpo… Y mientras escuchas, siente el campo energético de tu cuerpo interno… esto aleja la atención del pensamiento y crea un espacio tranquilo que te permite escuchar sin interferencias mentales… Estás dando espacio a la otra persona…. Espacio para SER.

Es el regalo más precioso que le puedas dar… Estar en contacto con el cuerpo interno crea un espacio abierto, de no-mente, en el que pueden florecer las relaciones.

Julio Hervas

 

Pasos a seguir para integrar el > 1º nivel de escucha.

–      Darte cuenta desde dónde te comunicas, desde las exigencias, juicios, interpretaciones…

–      Tomar conciencia qué es lo que quieres de los demás, que no te lo das.

–     Escucharte 

>2º nivel de escucha

–      Aceptar que estas en el 1º nivel

–      Auto-escucharte

–      Escuchar al otro/a sin querer cambiarlo/a

>3º nivel de escucha

–      Escuchar a la otra persona, de otra manera 

–      Escucha activa: solo lo/a escucho

–      Escuchar, escuchar, escuchar: reflejo, parafraseo, empatía, presencia…

¿Reconoces en qué nivel de escucha estas?

¿Quieres pasar a otro nivel?

¡Esta es la oportunidad que estabas buscando!

¿Te gustaría contactar conmigo y no sabes cómo?
Si me llamas a este n. 605477219 puedo acompañarte en tu proceso, “niveles de escucha”.

Teresa Rodríguez Portillo

Educadora Infantil. Facilitadora de la técnica Focusing y procesos corporales.

 Formadora en Comunicación No Violenta CERTIFICADA por el Center For NonViolentCommunication.

 www.cnvc.org

 

Píldora Teórica

Me embarqué en este viaje para  difundir  la CNV

 

Una propuesta…

La CNV nos recuerda que una de las necesidades más importantes del ser humano es la de ser solidario y la de contribuir al bienestar de otras personas. Por eso nos anima a “dar desde el corazón” en lugar  de actuar por miedo al rechazo o por sentimiento de culpa.

“Por favor, no hagas nada por mí que no puedas hacer con la alegría que tiene un niño pequeño dando de comer a un pato hambriento. De otro modo, lo pagaré luego”.
Marshall Rosenberg

SUGERENCIA PARA LA SEMANA:
Antes de pedir algo a alguien,
1.-Párate y observa qué motivación quieres mueva  esa persona para darte o hacer lo que le pides
2.-¿Acaso quieres que te lo de por
miedo a tu reacción,
para no sentirse culpable,
para que te calles,
por la recompensa que le vas a dar a cambio,
para sentir él o ella que es buena persona?
3.-O bien, ¿quieres que lo haga por el puro hecho de contribuir a tu vida, a la suya propia o a la vida en general?
4.-Entonces pídele lo que te gustaría que te dé, estando abierta/o a que te diga “NO”.

Propósito

  • Que la gente se emocione con esta herramienta

LA EMPATÍA

En la Comunicación No Violenta, cuando enseñamos la empatía que a menudo comienzan con la siguiente frase “¿Te sientes (inserte sentimiento suposición), ya que está necesitando (inserte supongo)? Estudiantes de la CNV saben que esta frase es un punto de partida para la personalización de la empatía de una manera que se siente natural y fácil.

Sin embargo, me preocupa lo que enseño porque puede dar la impresión de la frase estereotipada es la empatía, que no lo es!

Entonces, ¿qué es la empatía? Wikipedia define la empatía como la capacidad de compartir y comprender las emociones y sentimientos de los demás.

A menudo se caracteriza como la capacidad de “ponerse en los zapatos del otro.” Los científicos han estado tratando de medir la empatía en los seres humanos y los primates. A principios de 1990, los neurocientíficos italianos fueron capaces de identificar las células situadas en el cerebro de los primates que parecen ser la región de la empatía.

Cuando se controlaron las cortezas motoras de los monos rhesus, los investigadores descubrieron fenómenos interesantes. Si alguien repite la misma acción que el mono, las mismas células en la corteza motora de su cerebro se iluminaban.

En los seres humanos también, este experimento fue replicado por punción del dedo de una persona. Las mismas luces de la celda se iluminaban de una segunda persona en la habitación, como si su dedo se había pinchado.

La empatía es una respuesta natural a alguien en el dolor! Estamos programados biológicamente para resonar a la misma frecuencia que otros, de sentir lo que están sintiendo.

Las implicaciones de estos experimentos son profundas porque en algún nivel, el cerebro no distingue entre el yo y el otro. Los maestros espirituales y místicos de todas las épocas han dicho que todos estamos interconectados, y la ciencia moderna está ahora descubriendo esta conexión. Como Thich Nhat Hanh dice “estamos Interser”.

Por lo tanto, si la empatía es nuestro estado natural, ¿por qué no somos capaces de responder con empatía todo el tiempo? Tal vez  tememos que el sufrimiento de los demás se convertirá en nuestro sufrimiento y con el fin de protegernos a nosotros mismos caemos en las respuestas habituales de fijación, negar o evitar.

Si siento su dolor, entonces voy a tener que sentirme solo y eso es un lugar peligroso para algunas personas.

El ego perpetúa a sí mismo se involucra y anula nuestro estado natural.

Y sin embargo, nuestros cuerpos están cableados para la conexión y la compasión.

Podemos ver esto en el estado de unidad a un niño pequeño se siente cuando no están separados de los demás.

Entonces, ¿cómo volver a este estado de la conexión natural? Después de muchos años de enseñanza y práctica de las fórmulas de la empatía, la única forma auténtica empatía funciona para mí es estar completamente presente para la otra persona y yo, sin querer arreglar, sin el acuerdo o el desacuerdo, sin necesidad de protegerme.

Ese estado natural se puede recuperar centrándose en la respiración, dejar ir, estar quieto.

Es reconfortante saber que no tengo que hacer empatía suceda lo que suceda sólo tengo que salir de mis propios patrones habituales para permitir que la empatía fluya.

Un día, cuando yo estaba compartiendo algo de dolor emocional con un amigo mío, me miró a los ojos, me puso la mano sobre el corazón, respiró hondo y dijo: “Ahhhhhhhh.” Esta fue la mejor empatía que recibí, era tan sincera y sentí  la presencia permanente de mi amigo.

Me recuerda a un maestro que dice “No se limite a hacer algo, estar allí!” He llegado a comprender que la empatía es la capacidad de estar presente y conectado con la propia fuente, un flujo natural de energía y luminosidad. No requiere palabras, simplemente testigo de presencia.

Píldoras teóricas

Comunicación No Violenta
Yo, le he llegado a hacer mala publicidad a la Comunicación No Violenta (CNV), con personas cercanas a mí. Creo que todo el que ha intentado aplicar la CNV en sus relaciones ha caído en eso alguna vez.

Si estoy enojado o dolido, e internamente estoy juzgando al otro, pero en lugar de juzgarlo abiertamente hablo con lo que según yo es CNV, diciendo, por ejemplo: “Cuando veo que le dijiste a mi hermana que soy un mentiroso me siento dolido porque necesito consideración”, la persona oirá en mi tono de voz que la estoy juzgando y desarrollará una alergia a la CNV, porque creerá que la CNV es una forma rebuscada de reclamar o de manipular.

De lo que en realidad se trata la CNV es de un cambio real de energía: si estás juzgando internamente a alguien y te das suficiente espacio para conectarte con tus sentimientos y necesidades, o si mejor aún le pides a un amigo que te escuche con empatía, llegará el momento en que dejes de juzgar internamente al otro, y si le expresas tu dolor desde esta nueva energía puede ser que ya no lo oiga como un ataque.

Comunicación No Violenta

“Cuando yo te pida algo, por favor, date unos momentos para revisar dentro de ti…. si hay alguna energía de éstas y eso te motiva a hacer lo que te pido por favor NO lo hagas:

1. Cualquier miedo de cómo crees que voy a responder si no haces lo que te pido.
2. Alguna creencia de que si haces lo que te pido voy a quererte más.
3. Cualquier concepto de que tendrás que tener culpa o vergüenza si no haces lo que te pido.
4. Cualquier creencia de deber u obligación de hacer lo que te pido.
Por favor si alguna de estas razones te motivan a hacer lo que te pido, no lo hagas.

La vida es muy corta para hacer cosas los unos por los otros bajo éstos términos.”

Comunicación No Violenta

¿Cómo te sientes?… ¿Culpable? ¿Esperanzada? ¿Intrigado? ¿Inquieta? ¿Crispado? ¿Refrescado? ¿Alarmada?…

¿Qué necesitas?… ¿Eficacia? ¿Equidad? ¿Celebrar la vida? ¿Hacer ejercicio? ¿Aceptación?…

Comunicación No Violenta

Cuando un papá le dice a su hija: “¡No seas tonta!”, en el fondo tiene una buena intención: esa frase es una expresión de sus necesidades y de sus valores. Tal vez quiere, por ejemplo, que su hija le eche ganas para aprender, porque quiere que le vaya bien en la vida. Es un hermoso deseo, solo que la manera en la que lo está expresando no ayuda mucho.

Y como desde niños todos escuchamos a nuestro alrededor un lenguaje de juicios morales, etiquetas, comparaciones, exigencias, premio y castigo, tenemos tan interiorizado ese lenguaje que así nos hablamos a nosotros mismos.

Los juicios, etiquetas, insultos, regaños y exigencias que te dices a ti mismo también son expresiones de tus necesidades y de tus valores. Más que acallar esos pensamientos hay que traducirlos. Por ejemplo, si te dices a ti mismo, “No soy inteligente”, ¿estarás en realidad queriendo decir que necesitas autoestima?

Comunicación No Violenta

Si estás enojado, quiere decir que estás pensando juicios sobre el otro: “¿Qué se cree?” “Es un (tal por cual)”… “¡Vergüenza debería darle!” “Se merece que…”. Esos juicios son expresiones de tus necesidades.

Y cuando te sientes culpable, avergonzado o deprimido, quiere decir que estás pensando juicios sobre ti mismo: “Soy una pésima amiga”… “Todo fue mi culpa”… “¡Estúpido!”… Pero no sirve de nada tratar de acallar esos juicios, porque si lo haces ellos le subirán al volumen, ya que son expresiones de tus necesidades y de tus valores. Mejor tradúcelos. ¿Qué te están queriendo decir? ¿Que la amistad es algo importante para ti? ¿Qué quieres cuidar los recursos económicos de tu familia? ¿Que en este momento necesitas eficiencia?

Comunicación No Violenta

Cuando un papá le dice a su hija: “¡No seas tonta!”, en el fondo tiene una buena intención: esa frase es una expresión de sus necesidades y de sus valores. Tal vez quiere, por ejemplo, que su hija le eche ganas para aprender, porque quiere que le vaya bien en la vida. Es un hermoso deseo, solo que la manera en la que lo está expresando no ayuda mucho.

Y como desde niños todos escuchamos a nuestro alrededor un lenguaje de juicios morales, etiquetas, comparaciones, exigencias, premio y castigo, tenemos tan interiorizado ese lenguaje que así nos hablamos a nosotros mismos.

Los juicios, etiquetas, insultos, regaños y exigencias que te dices a ti mismo también son expresiones de tus necesidades y de tus valores. Más que acallar esos pensamientos hay que traducirlos. Por ejemplo, si te dices a ti mismo, “No soy inteligente”, ¿estarás en realidad queriendo decir que necesitas autoestima?

 

LA AUTO-EMPATIA

LA AUTO-EMPATIA

Marshal Rosenberg, creador del concepto de CNV y mediador en numerosos conflictos internacionales.

Dice: Les invito a atravesar la distancia más grande que un hombre/mujer jamás ha recorrido; la distancia que existe entre su cabeza y su corazón.

Esto requiere un entrenamiento diario de auto-empatía. La  CNV propone escucharse en Ss. y Ns. satisfechas ,para después conectarse con las insatisfechas y así tener una auto-conexión mas profunda, esto nos ayuda a poder ocuparme de satisfacerlas antes de que se me acumulen las insatisfechas y llegue alguien o algo que me haga que el vaso se desborde.

La auto-empatía es una estrategia muy poderosa y eficaz de transformar los conflictos en acercamiento.

La paz interior es el puente entre lo que se ve (exterior) y lo no visto(interior) ,pero se siente, es  DIOS.

La auto empatía ¿quieres saber del automatismo? Ven a descubrir y practicar la auto-empatía. Aprender a atravesar ese camino de la cabeza al corazón, para  llevarnos a ser auténticos y a poder gestionar el ego, estrés, angustia, depresión.

Eso nos llena de autoconocimiento y amor. Cuando te conoces en tus emociones y necesidades las relaciones se vuelven más nutritivas.

LA ESCUCHA

LA ESCUCHA:
Marshall Rosenberg decía:

“En la vida hay que tomar una elección fundamental: ser feliz o tener la razón”.

Tenemos mas ganas de tener la razón que de escuchar.

Hay  falta de expresión y de escucha.

No sabemos escuchar ¿qué significa saber escuchar…? Es, cerrar la boca.

Como padres y madres que somos, creemos que estamos escuchando a nuestros hijos cuando , en realidad, les estamos bombardeando con nuestros consejos.

Escuchar es dejar que el otro se exprese con libertad.

Escuchar es entender lo que nos quiere decir , detrás del mensaje expresado.

Esta escucha pasa mas por el corazón que por el cerebro. Pasa por abrir el corazón y también por el autoconocimiento.

Si yo no he atendido mi rabia no podré atender la del otro. Si no he escuchado mi tristeza, no podré acompañar-escuchar la tuya. Me desbordaré y me abrumaré al escuchar la tuya.

Cuando he aprendido a gestionar mis propias emociones, puedo pasar del YO al NOSOTRO para crear una comunidad.

NECESIDADES

NECESIDADES:

¿Cómo es posible encajar las necesidades de todos?

Es cómo una orquesta: Cada uno toca un instrumento (N) y la idea es tocar con él y no contra él, conociendo cada uno cómo es su instrumento(N). Es así, como la música se vuelve armoniosa.

No se puede hacer un nosotros feliz y solidario sin que cada uno se conozca así mismo.

La CNV nos invita a conocernos para conocer y tener esa armonía musical con este proceso educativo-emocional que consta de cuatro pasos.

SENTIMIENTOS

Una propuesta

Os proponemos una práctica para esta semana que gira en torno a algo que nos afecta mucho: Sentimientos versus pensamientos.
Cuando nos comunicamos con el otro o establecemos con nosotros un diálogo interno, la CNV nos invita a expresar cómo nos sentimos ante una circunstancia determinada.

Marshall Rosenberg dice que “el repertorio de adjetivos que aplicamos para evaluar, etiquetar y/o juzgar a otras personas o bien a la forma de proceder de éstas, suele ser más amplio del que disponemos para describir con claridad nuestros estados de ánimo”.

Expresar nuestros sentimientos nos ayudará a establecer una conexión más profunda tanto con nosotros mismos como con nuestro interlocutor, ya sea éste un familiar, un amigo o una persona de nuestro ámbito profesional.

También nos hará ganar en claridad respecto a lo sucede en nuestro interior en relación a un hecho concreto o una forma de proceder del otro.Rosenberg matiza mucho la importancia de “establecer una distinción entre las palabras que expresan sentimientos reales y palabras que describen lo que creemos ser o que describen lo que pensamos de la forma de actuar de otros”. Es decir, en CNV intentamos expresar nuestros sentimientos distinguiéndolos bien de nuestros pensamientos y de la evaluación que hacemos de la forma de proceder de los demás.

Por ejemplo: si decimos “me siento ignorado” , la palabra “ignorado”, más que un sentimiento, describe cómo creo que los demás actúan en relación a mí. Aporta mucha claridad tomar conciencia de que eso es mi forma de evaluar lo que los demás hacen. Entonces, puedo pararme y preguntarme. “Cuando experimento y pienso que mis compañeros me ignoran, ¿lo que en realidad yo estoy sintiendo es?: tristeza, enfado, frustración, desánimo…”.

Esta semana te invitamos a hacer el siguiente ejercicio: Cuando tengas un dialogo (bien interno, con otra persona), te expreses diciendo: “me siento torpe”, “me siento un inútil”, “me siento culpable”, “me siento incapaz”, “me siento evaluado”, “me siento respetado” “me siento incomprendido”…

1. Dite a ti mismo: Cuando pienso que soy torpe, quizás podría estar sintiéndome… (triste, impaciente, desalentado, desanimado, desesperanzado, abatido, etc.).

2. Cuando oigas decir algo semejante a una persona de tu entorno: imagínate por un instante cómo se siente una persona que piensa algo así de sí misma.
Cuando te lo hayas imaginado, mira a ver si puedes decírselo, que suene algo parecido a esto “me imagino que cuando piensas que eres torpe te debes de sentir desanimado”.

3. Después de expresarlo, párate a pensar si sientes más conexión con esa persona que antes de contactar con su posible sentimiento.

4. Reflexiona por un momento qué repercusiones o consecuencias tiene para ti y para las personas de tu entorno clarificar si lo que dices es un sentimiento real tuyo o es la evaluación de la forma de proceder de alguien a tu alrededor.

 

REDUCIR LA VELOCIDAD

“Para practicar CNV, es muy importante para mí reducir la velocidad,
tomarme mi tiempo, y elegir la energía en la que quiero estar, esa energía
que nos es propia, no aquella que nos sale programada. Empiezo cada día
eligiendo dónde quiero estar.”

Marshall Rosenberg.

Esta semana te proponemos un ejercicio sencillo que, tal vez, requiere estar
presente y hacer una elección:
1.-Párate, tómate tu tiempo y elige una situación que quieras vivir con una energía de vida.

2.-¿Qué necesidad has satisfecho?

3.-¿Sientes alegría de haber tomado este momento?

4.-¿Y cómo te sientes?

5.-¿Puedes dejar espacio a ese sabor y agradecerte haber encontrado esa energía de vida en ti?

– “Necesito” vivir el presente de la mejor manera… tengo ganas de hacer cosas. ¿de qué necesidad real te  habla esa estrategia? ¿Que se satisface en ti cuando consigues lo que quieres?

– ¿Estoy actuando desde un rol?… La auto-critica, ¿te auto-regula?

– La toma de conciencia brota desde la conexión interna, el parar, aceptar como es, no con la idea de cómo tiene que ser.

– Un nuevo paradigma que no hemos tenido con nuestros padres – CNV-

– Es muy fructífero ver los patrones de conductas que cogemos, y vernos si queremos seguir con esos patrones o ser tú.

– Esto es una tarea de procesos, de convivencia, de mucha conciencia, de tomarte tiempo y espacio.

– El simple hecho de reconocer y honrar nuestros sentimientos y necesidades alimenta nuestro bienestar.

– La no violencia no es una estrategia que pueda usarse hoy y descartarse mañana, así como tampoco es algo que vaya a convertirnos en personas dóciles o fáciles de manipular.

“Mi principal objetivo en la vida es estar, la mayor parte de los momentos, en el mundo del que habla el poeta Rumi: un lugar más allá de lo correcto y lo incorrecto”.

Marshall Rosenberg..

Esta semana te proponemos estar atento, mirando como un mero observador, con curiosidad y apertura, situaciones, vivencias, en las que te encuentres usando la mirada de bueno o malo y todas sus variaciones: juicios, análisis o crítica.

Si te viene bien, puedes dedicar a ello unos minutos al final del día.

1.- Recuerda una situación que hayas enfocado con un “lo mío es correcto/el otro está equivocado”:
2.- ¿Cómo estás ahora al revivirla ? ¿Cómo está tu cuerpo?
3.- ¿Qué necesidad pretendías satisfacer al juzgar como bueno o malo? ¿Buscabas quizá seguridad, claridad? ¿Elegir, contribuir? ¿ser comprendido o sentirte tenido en cuenta?
4.- ¿Algo se transforma al comprender lo que buscabas al actuar así?
Si pides esto que necesitas en lugar de juzgar lo del otro como bueno o malo, será más fácil que cuides de lo que realmente deseas.